ENS 2026: por qué certificarte ahora vale más que esperar a la multa

por | 2 Ene, 2026

Si tu empresa trabaja con administraciones públicas o aspira a hacerlo, la certificación ENS 2026 no es algo que puedas seguir posponiendo. Y no hablamos solo de evitar sanciones (que también), sino de algo más estratégico: en 2026, las empresas sin ENS van a perder contratos públicos por millones de euros frente a competidores certificados.

El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) es obligatorio para todas las administraciones públicas españolas y sus proveedores desde 2010. Pero en la práctica, muchas empresas privadas que trabajaban con el sector público se las arreglaban sin certificarse. Eso se acabó. Las licitaciones públicas están exigiendo cada vez más la certificación ENS como requisito eliminatorio, no como mérito puntuable.

El problema es que certificarse en ENS no es algo que hagas en dos semanas. Necesitas entre 4 y 8 meses dependiendo del nivel (medio o alto) y del estado actual de tu seguridad. Si empiezas ahora en diciembre 2025, llegas justo para la oleada de licitaciones de primavera 2026. Si esperas a enero o febrero, llegarás tarde a concursos que podrías haber ganado.

Este artículo explica por qué ENS es más que burocracia, cuándo necesitas nivel medio y cuándo alto, cómo es el proceso real de certificación, y qué errores hacen que empresas pierdan meses (y dinero) en el camino.

Comparativa certificación ENS medio versus ENS alto requisitos diferencias

Esquema Nacional de Seguridad: más que un requisito, una ventaja competitiva

Acceso a licitaciones públicas

La razón número uno por la que las empresas se certifican en esquema nacional seguridad es simple: sin ENS, te quedas fuera de licitaciones públicas cada vez más importantes. Y no hablamos solo de contratos de ciberseguridad o IT, sino de cualquier servicio que implique acceso a sistemas o datos públicos.

Desde servicios de mantenimiento informático hasta consultoría, pasando por desarrollo de software, gestión documental, o incluso servicios de limpieza en edificios con acceso a sistemas críticos. Si hay posibilidad de que accedas a información clasificada o sistemas de la administración, te van a pedir ENS.

Los pliegos de condiciones cada vez más incluyen ENS como requisito obligatorio, no como criterio de valoración. Antes sumabas puntos si tenías la certificación. Ahora directamente te excluyen si no la tienes. La diferencia es brutal: no es que tengas menos opciones de ganar, es que ni siquiera puedes presentarte.

Las cifras hablan solas: el mercado de contratación pública en España mueve más de 150.000 millones de euros anuales. Empresas medianas que dependían en un 40-60% de contratos públicos están viendo cómo se quedan fuera de concursos porque competidores más pequeños pero certificados les ganan por cumplir este requisito básico.

Confianza con clientes privados

Pero ENS no es solo para lo público. Cada vez más empresas privadas lo exigen a sus proveedores por dos razones:

Garantía de seguridad verificada. Cualquiera puede decir «tenemos altas medidas de seguridad». La certificación ENS 2026 demuestra con auditoría externa que realmente las tienes y que cumplen estándares nacionales reconocidos.

Gestión de riesgos de terceros. Las empresas grandes están obligadas por normativas como NIS2 a evaluar la seguridad de sus proveedores críticos. Si vienes con ENS certificado, les facilitas enormemente el trabajo de due diligence. Si no lo tienes, tienen que auditarte ellos, lo que alarga procesos y reduce tus opciones de ser seleccionado.

Sectores como banca, seguros, energía, telecomunicaciones, y sanidad están empezando a pedir ENS (o ISO 27001, su equivalente internacional) a proveedores que manejan datos sensibles o acceden a sistemas críticos. No es requisito legal para ellos pedírtelo, pero es buena práctica de gestión de riesgos.

Además, tener ENS te posiciona mejor en negociaciones comerciales. Transmite seriedad, madurez organizativa, y compromiso real con la seguridad más allá del discurso comercial.

Diferencias entre ENS nivel medio y alto

Una de las dudas más frecuentes: ¿necesito ENS medio o ENS alto? La respuesta depende de la categoría del sistema que gestionas, que se determina según el impacto que tendría una brecha de seguridad en cinco dimensiones.

Cuándo necesitas nivel medio

El ENS medio es obligatorio para sistemas de categoría BÁSICA. Un sistema es de categoría básica cuando el impacto de una brecha sería BAJO en las cinco dimensiones de seguridad:

Disponibilidad: La interrupción del servicio causa molestias menores, pero no paraliza operaciones críticas. Ejemplo: web corporativa informativa sin servicios transaccionales.

Integridad: La alteración de información causa errores corregibles sin gran impacto. Ejemplo: base de datos de contactos comerciales.

Confidencialidad: La revelación de información causa perjuicio limitado. Ejemplo: información pública o de difusión general.

Autenticidad: Suplantaciones o manipulaciones tienen consecuencias menores. Ejemplo: sistema de reservas interno sin información sensible.

Trazabilidad: La falta de registros causa inconvenientes pero no impide operaciones. Ejemplo: logs de acceso a recursos no críticos.

En la práctica, ENS medio aplica a empresas que:

  • Proveen servicios auxiliares a administraciones sin acceso directo a datos sensibles
  • Gestionan información pública o de baja sensibilidad
  • Operan sistemas de soporte sin impacto crítico en servicios esenciales
  • Tienen contratos públicos pequeños o muy específicos

El proceso de certificación es más ágil, la inversión menor (entre 8.000€ y 20.000€ según tamaño), y los requisitos técnicos más asumibles para pymes.

Cuándo es obligatorio nivel alto

El ENS alto es obligatorio para sistemas de categoría MEDIA o ALTA. Un sistema sube de categoría cuando el impacto es MEDIO o ALTO en al menos una de las cinco dimensiones:

Categoría MEDIA (requiere ENS alto):

  • Disponibilidad: Interrupción afecta seriamente a servicios esenciales. Ejemplo: sistema de gestión de citas médicas.
  • Confidencialidad: Revelación afecta a derechos fundamentales o datos especialmente protegidos. Ejemplo: historiales médicos, datos fiscales.
  • Integridad: Alteración causa daños importantes corregibles con esfuerzo significativo.

Categoría ALTA (requiere ENS alto reforzado):

  • Disponibilidad: Interrupción paraliza servicios esenciales con impacto grave. Ejemplo: sistemas de emergencias 112.
  • Confidencialidad: Revelación afecta gravemente al ejercicio de derechos fundamentales. Ejemplo: datos de investigaciones judiciales.
  • Integridad: Alteración causa daños muy graves o irreparables.

En la práctica, necesitas ENS alto si:

  • Accedes a sistemas core de administraciones (gestión tributaria, padrón, sistemas sanitarios)
  • Manejas datos personales sensibles de ciudadanos (salud, justicia, servicios sociales)
  • Provees servicios críticos de IT a organismos públicos
  • Desarrollas o mantienes software que gestiona información clasificada

La inversión sube significativamente (40.000€ a 100.000€ o más), el proceso lleva 6-9 meses, y los requisitos técnicos son exigentes. Pero si tu negocio depende de contratos públicos grandes, no hay alternativa.

Equipo profesional auditoría certificación ENS esquema nacional seguridad

El proceso de certificación ENS paso a paso

Fase 1: Análisis de riesgos

Todo empieza con un análisis de riesgos formal siguiendo metodologías reconocidas (MAGERIT es la herramienta oficial del CCN para ENS). No es opcional, es el fundamento de todo lo demás.

El análisis identifica:

Activos del sistema. Hardware, software, datos, servicios, instalaciones, personal. Todo lo que tiene valor para tu organización y cuya pérdida o compromiso tendría impacto.

Amenazas relevantes. Desastres naturales, fallos técnicos, errores humanos, ataques deliberados. Específicas de tu entorno y tipo de negocio.

Vulnerabilidades existentes. Puntos débiles en tus sistemas, procesos, o instalaciones que podrían ser explotados por amenazas.

Impacto potencial. Qué pasaría si cada amenaza se materializa: impacto en disponibilidad, integridad, confidencialidad, autenticidad y trazabilidad. Cuantificado y justificado.

Riesgo inherente. Probabilidad de que la amenaza ocurra multiplicada por el impacto que causaría.

Medidas de seguridad necesarias. Salvaguardas técnicas y organizativas para reducir riesgos a niveles aceptables.

Este análisis determina la categoría de tu sistema (básica, media o alta) y por tanto el nivel ENS que necesitas. Intentar certificarte sin análisis de riesgos completo es el error número uno que retrasa certificaciones.

Fase 2: Implementación de medidas

Una vez sabes qué necesitas, toca implementarlo. El ENS agrupa medidas de seguridad en tres ámbitos:

Marco organizativo:

  • Política de seguridad documentada y aprobada por dirección
  • Normativa de seguridad específica para cada área
  • Procedimientos documentados para todos los procesos críticos
  • Asignación de responsabilidades claras
  • Proceso de autorización formal para sistemas
  • Formación y concienciación continua del personal

Marco operacional:

  • Gestión de la configuración de sistemas
  • Control de accesos lógicos y físicos
  • Gestión de incidentes de seguridad
  • Continuidad de negocio y recuperación ante desastres
  • Mejora continua del sistema de gestión

Medidas de protección:

  • Controles de acceso y autenticación
  • Segregación de redes y sistemas
  • Cifrado de información sensible
  • Copias de seguridad y recuperación
  • Protección de servicios y aplicaciones
  • Gestión de vulnerabilidades y parches
  • Protección de instalaciones físicas

La auditoría ENS posterior verificará que todas estas medidas están realmente implementadas, no solo documentadas. Muchas empresas fracasan porque tienen los papeles perfectos pero la realidad técnica no coincide.

Fase 3: Auditoría y certificación

La certificación oficial requiere auditoría externa por entidad acreditada por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación). El proceso:

Auditoría documental. Revisión de toda la documentación: política de seguridad, análisis de riesgos, declaración de aplicabilidad, procedimientos, evidencias de implementación.

Auditoría técnica. Verificación in situ de controles implementados: configuraciones de sistemas, controles de acceso, cifrado, copias de seguridad, segregación de redes.

Entrevistas. Con personal de IT, responsables de seguridad, usuarios. Para verificar que los procedimientos se conocen y se aplican realmente.

Pruebas técnicas. Escaneos de vulnerabilidades, revisión de logs, verificación de backups, pruebas de recuperación ante desastres.

Informe de auditoría. Hallazgos clasificados por severidad: críticos, importantes, menores. Tienen que resolverse los críticos antes de certificar.

Certificación. Si todo está correcto, la entidad certificadora emite el certificado de conformidad válido por 2 años. Durante esos 2 años hay auditorías de seguimiento anuales.

En Edorteam te acompañamos en todo el proceso: desde el análisis de riesgos inicial hasta la auditoría de certificación, incluyendo implementación de medidas técnicas y organizativas.

Errores frecuentes que retrasan la certificación

No hacer análisis de riesgos completo

El error más común y más costoso. Empresas que quieren ir directas a implementar controles sin hacer análisis de riesgos previo, o que lo hacen superficialmente con plantillas genéricas.

El problema: sin análisis de riesgos serio, no sabes realmente qué categoría tiene tu sistema ni qué medidas necesitas. Implementas cosas que no son prioritarias y dejas fuera cosas críticas. Cuando llega la auditoría, te rechazan por no tener justificación documentada de tus decisiones.

El análisis de riesgos tiene que ser específico de tu organización. Usar una plantilla genérica que encuentras en internet no vale. Los auditores detectan inmediatamente cuándo un análisis de riesgos es de copia-pega porque no encaja con la realidad de la empresa.

Documentación incompleta

Segundo error clásico: tener medidas técnicas implementadas pero documentación insuficiente o desactualizada. El ENS exige evidencias documentadas de todo:

Políticas y procedimientos. No basta con «hacemos backups diarios». Necesitas procedimiento documentado que especifique qué se respalda, con qué frecuencia, dónde se almacena, cómo se verifica, quién es responsable, y qué hacer si falla.

Registros de actividad. Logs de accesos, gestión de cambios, incidentes de seguridad, formación impartida, auditorías internas realizadas.

Evidencias de seguimiento. Actas de comité de seguridad, revisiones periódicas de riesgos, resultados de análisis de vulnerabilidades, pruebas de recuperación ante desastres.

Gestión de cambios. Control de versiones de documentación, registro de cambios en sistemas, autorizaciones formales para modificaciones.

La auditoría pide evidencias de los últimos 12 meses mínimo. Si no las tienes, aunque ahora lo estés haciendo todo bien, no puedes certificarte hasta acumular el histórico necesario.

Falta de seguimiento continuo

Tercer error: pensar que la certificación ENS 2026 es un proyecto con principio y fin. No. Es un sistema de gestión continuo que necesita seguimiento constante.

Una vez certificado, tienes:

Auditorías de seguimiento anuales. Durante los 2 años de validez del certificado, auditorías anuales verifican que mantienes el nivel de seguridad. Si encuentran desviaciones significativas, pueden suspender tu certificación.

Renovación cada 2 años. Al cumplirse los 2 años, auditoría completa de renovación. Si dejaste que las cosas se deterioraran, no renuevas y pierdes la certificación.

Gestión continua de riesgos. Cuando cambias sistemas, incorporas nuevos servicios, contratas proveedores, o surgen nuevas amenazas, tienes que actualizar tu análisis de riesgos y adaptar medidas.

Mejora continua obligatoria. El ENS exige demostrar mejora continua. No puedes quedarte estático. Tienes que medir indicadores, detectar debilidades, e implementar mejoras progresivas.

Empresas que descuidan el seguimiento post-certificación acaban perdiendo la certificación en la primera auditoría de seguimiento o renovación. Y recuperarla después es más costoso que haberla mantenido.

Ventajas certificación ENS acceso licitaciones públicas España

Certificarse ahora es inversión, esperar es pérdida

La certificación ENS 2026 dejó de ser «algo que estaría bien tener» para convertirse en requisito de supervivencia para empresas que trabajan con el sector público. Las licitaciones ya no esperan. Los competidores certificados te están ganando contratos ahora mismo.

Pero más allá de la obligación, ENS bien implementado mejora realmente tu seguridad. No es burocracia hueca. Son controles técnicos y organizativos que reducen riesgos reales: brechas de seguridad, pérdidas de datos, interrupciones operativas, sanciones regulatorias.

El proceso no es rápido ni barato, pero la inversión se recupera. Con el primer contrato público que ganes gracias a tener ENS ya habrás amortizado el coste de certificación. Y cada contrato posterior es beneficio neto.

La diferencia entre certificarse ahora o esperar unos meses puede ser literal la diferencia entre ganar o perder licitaciones millonarias durante 2026. Entre ENS medio y ENS alto, la elección depende de tu realidad: qué tipo de sistemas gestionas, qué datos manejas, qué contratos públicos persigues.

¿Tu empresa está lista para certificarse en ENS? En Edorteam tenemos experiencia acompañando a empresas de todos los tamaños en procesos de certificación ENS nivel medio y alto. Nuestro servicio incluye análisis de riesgos completo, implementación de medidas técnicas y organizativas, preparación de documentación, y acompañamiento en auditoría de certificación.

Contacta con nosotros para una evaluación de requisitos ENS y empieza tu proceso de certificación antes de que las licitaciones de 2026 te pasen de largo.

Análisis riesgos MAGERIT certificación ENS sistema información

Solicita información

Síguenos en redes

Otras publicaciones relacionadas

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *